Mientras el mundo se enfrenta al impacto de la pandemia, sus consecuencias no solo están afectando a la salud, sino también a la economía de millones. El pasado 14 de abril, el Fondo Monetario Internacional publicó un pronóstico sobre crecimiento global en el que comparó la crisis del coronavirus con la Gran Depresión de los años 30’s. En el peor de los escenarios, el FMI predice un declive del 11%.

Con distintos estados de la evolución de la pandemia alrededor del mundo -más de 100 países ya se encontraban en cuarentena total o parcial a finales de marzo- la pérdida de puestos de trabajo, el desempleo y graves alteraciones en los mercados ponen en peligro el sustento de millones de personas. Pero algunas de estas circunstancias pueden acabar por promover la creatividad, en la forma de una oleada de nuevos trabajadores: la gig economy (economía de bolos).

 

¿Qué es la gig economy?

Es un sistema que se caracteriza por la temporalidad de los trabajos de quienes la forman, a quienes se les contrata por tareas o proyectos. Estas personas pueden tener un empleo secundario, pero lo que las caracteriza es que no pertenecen oficialmente a una plantilla. Mintel estima que un 16% de los trabajadores en EE.UU. realizaron algún trabajo temporal durante 2019. Los trabajadores temporales nacen de una mezcla de factores: la penetración de Internet que facilita el trabajo a distancia, la elección de nuevos proyectos que resulten apasionantes y el deseo de no responder a un jefe. Sin embargo, el estudio sugiere que el principal motivo para convertirse en autónomo es económico. Ante un mercado cada vez más inestable, muchas personas tendrán que incurrir en trabajar por proyectos para tener una fuente adicional de ingresos.

Desde el inicio de la pandemia se ha podido observar un cambio en la tipología de trabajos alternativos que forman ahora la gig economy y, potencialmente, en el futuro. Abajo, nuestra Directora de Research & Insight en We Are Social Toronto, Devon Vipond, explora algunos de los trabajos, negocios y plataformas más lucrativos de la economía temporal, y también su situación actual y cómo se verán afectados en el futuro.

 

Conductores en empresas de rideshare: Uber, Cabify y más

Para junio de 2019, las licencias de VTC para conductores de rideshare en España habían aumentado un 17% y más de la mitad operaban ya en Madrid (unos 8.000 conductores). Ahora, en medio de la cuarentena los viajes en taxi se han reducido a un mínimo histórico, debido a que los gobiernos han pedido a la población limitar cualquier desplazamiento no esencial. Compañías como Uber han reducido su inversión publicitaria para limitar su exposición durante la crisis y promover que la gente actúe responsablemente. Como era de esperarse los que se han visto más afectados son los conductores, a pesar de que la empresa busca alternativas para mantener su actividad como entregas en domicilio y transporte de mercancía

Mientras los conductores experimentan una reducción de su actividad, los envíos de Uber Eats están siendo una alternativa para diversificar los ingresos. En España, la empresa ha implementado la entrega sin contacto y el envío a domicilio de la compra del supermercado. Esto podría derivar en que algunos conductores decidan convertirse en riders -no solo para Uber Eats sino para cualquier otro minorista que ofrezca un servicio similar- pero este espacio también es esporádico.

Según SimilarWeb, Reino Unido, Francia y España han visto un desplome de entre el 2 y el 23% en el promedio de usuarios que utilizan servicios de delivery. Mientras tanto, empresas de comestibles como la británica Tesco han tenido que abrir unos 145.000 nuevos horarios de envío, según los resultados preliminares de la compañía, publicados el 8 de abril. 

 

Propietarios de alojamientos vacacionales: Airbnb

Los dueños de casas que ponen en alquiler una parte de sus viviendas representan una gran porción de la gig economy. En septiembre de 2019, la compañía reportó tener más de siete millones de habitaciones registradas en más de 100.000 ciudades alrededor del mundo, cuyos anfitriones ya han ganado unos 80 billones de dólares. La compañía se enfrenta a críticas constantes por limitar opciones de vivienda viables para la población, particularmente en los centros de las ciudades.

Ahora, en la cúspide de la pandemia de coronavirus, Airbnb permite a los posibles huéspedes hacer cancelaciones sin cargo, cubriendo los gastos de los propietarios. Además, la compañía invita a sus usuarios a ofrecer de forma gratuita alojamiento para el personal sanitario que trabaja en primera línea en contra del coronavirus. Sin embargo, analizando los últimos datos, el interés en la plataforma se ha desplomado a la par que el turismo.

 

Revendedores online: eBay

Con el cierre de las tiendas físicas, la gente está cambiando su manera de comprar. Los números sugieren que los consumidores está aplazando hacer compras y esforzándose en conseguir lo esencial. Por otra parte, los consumidores podrían aprovechar este momento para limpiar sus armarios y sacar de allí algún dinero extra.

Los revendedores se pueden quedar estancados por falta de inventario o de solvencia. Para algunos en esa situación la opción de intercambiar parte de sus coleccionables se hace más viable, como cartas de Magic, zapatillas y otras piezas.

Las tendencias de consumo suelen cambiar en economías débiles. Según el usuario de Reddit, Flipper, durante la última recesión se observó un aumento de interés en productos nostálgicos como el puzle. Durante el confinamiento, ha aumentado el interés en pinceles y alfombrillas de yoga, por ejemplo.

Plataformas como eBay están adaptando sus políticas para proteger a los vendedores durante la crisis, permitiendo los pagos diferidos y suspendiendo temporalmente los cambios en las puntuaciones. También están tomando acciones en contra de los usuarios que hinchen desproporcionadamente los precios de productos sensibles como el gel hidroalcohólico de manos, mascarillas o papel higiénico.

Con miras en el futuro, los vendedores están utilizando las redes sociales para promocionar sus productos y potencialmente evitar los fees de gestión que cobran plataformas como eBay o Etsy. La extensión de Shopify para Instagram permite a los usuarios clicar en los productos para ver los precios y conectar con la web del vendedor, y en TikTok los botones de compra llevan al microsite del vendedor.

Podríamos empezar a ver que aquellos que se habían dedicado completamente a la venta online tomen otra dirección profesional, manteniendo sus tiendas como una fuente de ingreso secundaria.

 

El futuro de la gig economy

Cada industria se ha visto afectada en distintos niveles por la crisis, pero esto también trae diferentes implicaciones para los futuros autónomos y trabajadores a tiempo parcial, que se observan desde el inicio de la cuarentena.

 

Aumento del interés en alternativas de trabajo por cuenta propia

En medio del “gran confinamiento” y la peor amenaza a la economía que muchas personas han experimentado en sus vidas, la pérdida de empleos continuará. Los sectores más afectados serán el de retail, alojamientos, entretenimiento, hostelería y transporte. Así lo afirma Statistics Canada.

Con los trabajadores obligados a estar en casa en aislamiento, el trabajo por cuenta propia puede convertirse en la única manera de generar ingresos.

¿Cómo pueden ayudar las marcas?

La ansiedad y la tensión aumentan, y las personas no solo necesitan apoyo económico, sino emocional. Por ejemplo, la iniciativa Happy Hour Virtual de Colson, en la que si las personas se unen pueden ganar un premio de $25 para donar a algún restaurante local. Esta acción brinda alivio a las necesidades de socializar de los usuarios mientras que apoya económicamente a una pequeña empresa. A partir de este ejemplo, puedes considerar cómo puede ayudar tu marca a un nivel más personal.

 

Apoyar los derechos de los autónomos

La pandemia ha arrojado luz sobre la vulnerabilidad de los autónomos. Ellos se han convertido en una nueva tipología de trabajador que no ostentan beneficios de las empresas como otros empleados ni, en la mayoría de países, de asistencias del gobierno. Lo esperado es que la industria ponga sus esfuerzos en protegerlos, reajustando sus políticas de beneficios y seguros. 

Mientras algunos freelancers y trabajadores temporales siguen buscando fuentes alternativas de ingresos, muchos están solicitando ayudas gubernamentales.

¿Cómo pueden ayudar las marcas?

Shopify está ofreciendo ayuda a los comerciantes, promoviendo pequeños negocios en sus cuentas de redes sociales y en sus newsletter. Por otro lado, Fresh Books y Mars Recovery District han puesto a disposición de freelancers, pequeños comercios y startups una serie de recursos gratuitos. Con estas acciones educativas y promocionales, algunas marcas están ayudando a disminuir la incertidumbre de los trabajadores más vulnerables.

Las marcas deben considerar cómo sus negocios pueden ayudar a los autónomos y las comunidades a mejorar con sus propios recursos, habilidades o servicios. Considerando las limitaciones que estos trabajadores tienen ahora -acceso limitado a material de oficina, equipos y envíos, poco acceso a consultores, poca visibilidad…- y en función a eso encontrar una propuesta de valor.

 

Mejoras al trabajo por cuenta propia

Mientras que las personas permanecen en casa, se vuelven más activas en social media -para ver datos específicos del aumento en cada plataforma, puedes revisar nuestro último reporte-. Tomando esto en cuenta, muchas empresas están ofreciendo ofreciendo formaciones gratuitas en vídeo para apoyar a la audiencia, lo que está creando una nueva relación entre usuarios y marcas, y eso a su vez podría llevar al nacimiento de un nuevo tipo de influencers basados en la cercanía, intereses y en la experiencia que comparten durante el confinamiento. 

Por otro lado, también podríamos observar cómo se difumina la línea entre el trabajo diario y la actividad online de los influencers, creando más competencia para los jugadores tradicionales. Por ejemplo, la campeona mundial de salto, Malaika Mihambo, lideró un grupo extraescolar para niños en Alemania. Ahora ofrece entrenamientos gratuitos en YouTube. El jugador británico de cricket, Jos Buttler, ha estado ofreciendo clases de pilates en Instagram en la cuenta LB Pilates. Si la audiencia se acostumbra a que sus instructores sean los propios atletas, esto podría representar un riesgo para los estudios de fitness y gimnasios.  

De alguna manera, lo que antes era un servicio premium ahora es gratis. Lo que nos hace preguntarnos: ¿empezaremos a ver una mayor oferta de servicios ‘freemium’ de pequeños negocios y autónomos?. Esto podría acelerar el tipo de negocios directos al consumidor que vemos en plataformas como Patreon, en la que los usuarios pagan por desbloquear contenido exclusivo y beneficios. 

¿Cómo pueden ayudar las marcas?

Los recién llegados al mundo del trabajo temporal, especialmente quienes dependen se su talento, deberán encontrar la manera de equilibrar la promoción personal y el beneficio. Puedes plantearte cómo tu marca puede ofrecer su apoyo con acciones de marketing, accesos a plataformas o consultoría financiera.