El mundo está cambiando significativamente y los expertos en Marketing debemos entender el nuevo panorama. En nuestra serie En Cuarentena, nuestro equipo de Research & Insight alrededor del mundo investigan distintos sectores y tendencias, para compartir sus hallazgos. Aquí, el analista Oriol Fernández examina los cambios en la industria del entretenimiento.

Hace apenas un año, Capitana Marvel estaba a punto de romper la barrera del billón de dólares en ventas de taquilla. Vengadores: Endgame se convirtió en la película más taquillera de todos los tiempos (2,8 billones de dólares). 135.000 personas se preparaban para ver a Tame Impala y Ariana Grande en Coachella. Fortnite anunciaba que había alcanzado la cifra de 250 millones de jugadores y un ingreso de 1,8 billones de dólares.

En 2020 la historia es completamente distinta, debido al brote de la COVID-19. Hemos visto una cantidad enorme de cancelaciones y aplazamientos en la industria del entretenimiento: BTS, Taylor Swift y Billie Eillish posponen las fechas de su gira; SXSW y Glastonbury se han cancelado; Coachella será ahora un evento de otoño; los grandes estudios como Universal, Paramount y Disney han aplazado el estreno de sus películas, la mayoría de las cuales siguen sin tener una nueva fecha.

En aislamiento, el apetito de la audiencia por entretenerse se mantiene igual. Pero en esta situación, existe una demanda creciente por actividades online para pasar el tiempo y encontrar nuevas maneras de conectar con otros, como videojuegos, programas en streaming, películas y conciertos.

Todas estas cancelaciones, limitaciones e incertidumbre están redefiniendo la manera en que los usuarios utilizan las fuentes de entretenimiento y también la manera en que hablan de ello.

Por eso, no es sorpresa que las personas estén hablando más sobre películas y series en streaming (35% más vs Q1 2019), de los videojuegos que prefieren y juegan este año (28% más vs Q1 2019). También han aumentado los conciertos transmitidos en directo (+52,365% más vs Q1 2019). Las videoconferencias con familiares y amigos, compartir fotos de la masa de pan antes de meterlo al horno se han convertido en actividades diarias de las que se habla en redes sociales.

 

Entretenimiento como vía de escape

En las últimas semanas, los usuarios han expresado su necesidad de escapar del bombardeo de noticias sobre la COVID-19. Por eso, desde el principio de la cuarentena utilizan las redes sociales para pedir alternativas de entretenimiento para alejar su mente de las noticias, y hacer más llevadero el tiempo en casa.

La gente está descubriendo formas creativas de evadir la realidad del confinamiento. No pueden ver a sus amigos, pero eso no significa que no puedan reunirse. Plataformas qoe ofrecen servicio de streaming en formato “party” han crecido en popularidad en lo que va de año de manera orgánica, gracias a la conversación que se genera en torno a ellas (+261% vs Q1 2019).

Los videojuegos son otra forma de escapar de la realidad. El interés en títulos como Fortnite, Minecraft, Pokémon y Animal Crossing se ha aumentado en el mes de marzo, coincidiendo con el inicio de la cuarentena en varios países de Europa.

Los juegos online también han ayudado a avivar la nostalgia. Muchas personas han expresado su intención de volver a títulos que jugaron cuando eran más jóvenes, como Los Sims o Grand Theft Auto V (2.300 menciones en el último mes). Call of Duty rompió su propio récord con más de 30 millones de jugadores en 10 días.

Tras la cancelación y el retraso en giras y conciertos, varios artistas han compartido su apoyo a los fans que pasan la cuarentena en sus hogares transmitiendo conciertos a través de sus redes sociales. Entre ellos músicos de la talla de Miley Cyrus y Diplo.

Otros artistas, como Elton John y Lady Gaga, han anunciado conciertos para recaudar fondos destinados a las víctimas de la COVID-19. También se han creado una variedad de festivales virtuales con la finalidad de entretener a las personas en casa, como el #YoMeQuedoEnCasaFestival en España y Coronavirus Fest en Reino Unido.

 

Programas de TV en la intimidad

Los canales de televisión están adaptando sus programas para llegar a la gente en sus casas ofreciendo una experiencia diferente de mostrar su contenido. Programas que se emiten en directo, como The Tonight Show con Jimmy Fallon, están ahora transmitiendo desde la casa de los presentadores para seguir trabajando con un equipo reducido. Ahora, todo el mundo siente celos del tobogán que tiene Jimmy Fallon en su salón.

Otros programas con un formato similar, han optado por dar tranquilidad a sus espectadores trabajando desde su plató habitual, como es el caso de La Resistencia, que continúa grabando el show desde el Teatro Arlequín de Madrid, pero ahora sin público y practicando distanciamiento social entre el presentador y los colaboradores.

La nostalgia influye en las decisiones

Los espectadores potenciales también han recurrido al cine y la televisión para satisfacer su sentimiento de nostalgia. El lanzamiento de Disney + ha generado un aumento en las conversaciones entorno a los servicios de televisión en streaming (+35% vs Q1 2019). Sus datos sugieren que una gran parte de los nuevos suscriptores han llegado a la plataforma motivados por las series y películas que veían en su infancia.

Para promover este sentimiento, Disney + invitó a sus fans a compartir las primeras película, serie y canción que recuerdan de su infancia. 

En Reino Unido, con el mismo objetivo, la plataforma movilizó a sus seguidores para que compartieran lo primero que vieron en streaming. Varios influencers y marcas, como Bafta y Primark, recomendaron la plataforma con el hashtag #MyFirstStream mientras compartían fotos y vídeos de sus series y películas favoritas, como el clásico de Marvel, Capitán América: El Soldado de Invierno

También con el objetivo de conectar con la nostalgia, John Krasinski y Steve Carell sacaron tiempo durante la cuarentena para subir el ánimo de las personas con una reunión virtual que formó parte del primer vídeo del canal Some Good News, creado por Krasinski. Al igual que otros presentadores de televisión como Jimmy Kimmel o Andreu Buenafuente, John Krasinski utiliza las redes sociales para compartir con los espectadores contenido de entretenimiento desde la intimidad de su casa.

Este fenómeno no solo se limita a Hollywood. Jamy Gormaud, antiguo presentador de C’est Pas Sorcier en Francia, ha empezado a publicar un vlog diario desde su jardín donde toca temas de interés científico con el mismo estilo que lo hizo famoso hace 20 años. Esto le ha valido un aumento del 145 % en su comunidad de Twitter.

Por su parte, Mo Willems, autor de algunos de los best sellers infantiles más populares de Norteamérica e ilustrador de Plaza Sésamo, Los Muppets y otros programas para niños; ha creado “Lunch Doodles” una serie de vídeos en directo para ayudar a los padres a entretener a los más pequeños durante la cuarentena enseñándoles a dibujar a su singular estilo. Los vídeos de Willems han acumulado millones de views desde sus inicios a mediados de marzo.

Las empresas de videojuegos también han visto el poder de la nostalgia y han organizado relanzamientos de sus sagas más populares, como Los Sims, para seguir conectando con su audiencia después de notar el incremento en las menciones de estos títulos antiguos en social media. Activision, por ejemplo, unió fuerzas con la Organización Mundial de la Salud para difundir la importancia de permanecer en casa con el hashtag #PlayApartTogether, demostrando el poder que tienen las marcas para ayudar a proteger a las personas durante la crisis.

Seguir construyendo comunidad a través de videojuegos y reuniones online

Los usuarios no solo conectan a través de videollamadas en grupo, sino que también se apoyan en videojuegos como Animal Crossing, que les permite seguir construyendo su comunidad y estrechar lazos de amistad mientras están confinados en casa.

Con los altos niveles de ansiedad que surgen durante la cuarentena, empresas dedicadas al entretenimiento están esforzándose por adaptar rápidamente su oferta a las nuevas necesidades. Las grandes cinematográficas han aceptado estrenar sus nuevas películas en Internet, como Aves de Presa y Onward, para ayudar a mitigar la ansiedad durante el brote de coronavirus.

Pero no todas las decisiones que han tomado las marcas han sido bien recibidas. Con la finalidad de ayudar económicamente a los artistas durante la crisis, empresas como Spotify iniciaron una campaña de recaudación de fondos solidaria. Esta iniciativa fue duramente criticada por la comunidad de artistas, que opinan que Spotify debería pagar más por los derechos de uso de las canciones.

 

La nueva normalidad

El brote de este nuevo virus nos ha enseñado que podemos mantenernos cerca de nuestros seres queridos a través de videollamadas y compartiendo vídeos de repostería. También podemos apoyarnos en la nostalgia para encontrar consuelo en nuestros videojuegos, películas y series favoritos de la infancia. Pero al mismo tiempo las audiencias siguen buscando formas nuevas y originales de mantenerse entretenidas.

El aumento de interacciones y views en actuaciones en streaming, a través de Instagram o Youtube, de artistas internacionales como John Legend, Diplo, Rita Ora y Ellie Goulding, da a entender que la pandemia ha derribado temporalmente la barrera entre los artistas y sus fans, y está sentando las bases de una nueva tendencia que puede hacerse permanente. Potencialmente, esto podría convertirse en una nueva fuente de ingresos para los músicos si empiezan a colaborar con marcas que patrocinen sus directos. Algunas marcas podrían empezar a plantear esta modalidad de colaboración también con Amazon y Google, quienes son los dueños de las plataformas (Youtube y Twitch), lo que podría resultar en una buena simbiosis entre empresas.

La original forma de reaccionar que han tenido los programas de TV ante la crisis podría derivar en la creación de una alternativa menos costosa y más íntima de hacer televisión en directo. Los gamers seguirán jugando online para entretenerse, pero también para hacer amistades y crear comunidad con personas de gustos afines, un comportamiento que hasta ahora había sido propio de la Generación Z y que se ha extendido a generaciones anteriores. El exitoso lanzamiento de nuevas plataformas de vídeo en streaming, como Disney +, sugiere que la nostalgia seguirá jugando un papel fundamental durante la cuarentena.

El miedo a un segundo brote y la disminución de las ventas en taquilla podría convencer a las grandes productoras de estrenar sus grandes títulos en sus plataformas online. Si el número de títulos que se pueden ver online sigue aumentando, el hábito de verlas en comunidad utilizando apps de chat o videollamada podría continuar.

Este es solo el inicio de la nueva vida en sociedad post-coronavirus, después de que el gobierno chino levantara las primeras restricciones de la cuarentena. Las personas aún están temerosas de volver a las salas de cine que habían vuelto a abrir (507 pantallas, menos del 5% de los cines que funcionaban antes del brote de coronavirus). Según el portal de noticias financieras Caixin, la venta en taquilla fue inferior a 2.000 dólares, con algunos casos en los que las salas no lograron vender ni una sola entrada. Unos días después, China volvió a cerrar todos los cines del país, tras el reporte de nuevos contagios encontrados en turistas.

Es evidente que aún quedan algunos meses con distintos niveles de confinamiento y aún es difícil vislumbrar el panorama en el futuro. Por eso, las marcas no deben esperar al momento de “normalidad”, deben empezar a adaptarse a lo que puede ser un significativo cambio en la industria.